• Juan

El Coaching. Enemigo del siglo XXI de la Psicología.

Actualizado: nov 15



Como podrán esperar, y por lo que respecta al título, este artículo irá cargado de críticas, pensamientos y opiniones en contra del coaching y el rol de una coach en nuestra sociedad actual. Redes sociales como Linkedin, sobre todo cuando una buena parte de tus conexiones son psicólogos, son el nicho de críticas donde se intenta a toda costa marcar una linea, mientras más amplia mejor, entre una psicóloga y un coach.

Si la otra parte de tus contactos son coaches, seguro habrás encontrado el panorama opuesto. Coaches que intentan desmarcarse de la figura del psicólogo con frases como, "los psicólogos se enfocan en patologías", lo cual demuestra el alto grado de desconocimiento en la materia.

Lamentablemente, y más de alguno se llevará alguna decepción, este artículo no va por ese camino. Desde que inicié mi travesía por el mundo de la práctica centrada en soluciones, un enfoque esencialmente práctico, y su aplicación en empresas, mi percepción por la figura de coach empezó paulatinamente a cambiar.


No estoy hablando de esa pesona coach que se inunda de cursos y capacitaciones de forma aleatoria, buscando cargar su perfil de LinkedIn con "neurodatos", ni de aquellos que prometen alcanzan la felicidad, la plenitud y la ausencia de sufrimiento. Me refiero a aquellas personas coach que han tenido el cuidado de formarse y capacitarse en el arte de acompañar a las personas en procesos de cambio, que mantienen la humilidad para quedarse en su campo de acción, y quienes se preocupan por estar siendo de utilidad para sus clientes. Aquellas que se toman en serio el sufrimiento humano.


Peter Szabó narra una anécdota con Insoo Kim Berg, terapeuta centrada en soluciones, donde Peter solicita a Berg una aportación en un capítulo de un libro sobre coaching. Los ejemplos aportados por Berg consistían en la aplicación del enfoque en escuelas y en sesiones de terapia. Ante esto, Peter le solicitó hacer “retoques” a los ejemplos y orientarlos más a procesos de coaching. Al final, Insoo Kim Berg regresó el escrito a Peter casi idéntico al anterior, añadiendo solamente una frase más: “Obviamente, todo lo dicho anteriormente se puede aplicar al coaching”***.

Leyendo todo lo anterior parece que estoy tirando piedras a mi propio tejado. ¿Qué hace un psicólogo defendiendo al coaching? Mi intención no es defender al coaching. Mi intención es que antes de mirar afuera y criticar al otro, invito a mirar adentro y aprovechar posibilidades de mejora. El coaching se alimenta de la psicología, por lo que separar totalmente estas dos disciplinas, desde mi humilde punto de vista, es una batalla perdida.

Al final; coach de vida, coach ejecutivo, coach personal, coach de coaches o Perseguidor de sueños son títulos cargados con estrategias de marketing y, aunque yo no me sienta cómodo con dichos títulos, cada vez son más comunes y aceptados, y parecen haber venido para quedarse.


Entonces, ¿qué hacemos? ¿coach o psicóloga? Lo primero es conocer al profesional teniendo en cuenta qué es lo que vas a trabajar; conocer su experiencia, formación, artículos, escritos, libros u otros recursos que ayuden a conocer más a la persona. Así mismo, hacer preguntas directamente ayuda aclarar el horizonte, por ej, ¿qué experiencia y formación tienes para trabajar Ataques de Pánico?


Por otro lado, está la ética y la humildad del profesional con sus clientes. Idealmente, una coach tiene que hacerse las preguntas: ¿Tengo la experiencia para acompañar a esta persona en esta problemática? ¿Me siento capacitada emocionalmente? ¿Son útiles mi ideas y conocimientos para esta situación? ¿Sería mejorar referir a esta persona?

La psicología tiene grandes retos y cosas que mejorar, y esta mejora no pasa por evitar que no seamos confundidos con el coaching. El verdadero enemigo de la psicología no es el coaching. Es decir, poner a la psicología en el lugar que se merece en nuestra sociedad, no pasa por la crítica y el ataque a una práctica como el coaching.


Si tengo que poner un enemigo, desde mi punto de vista, podría ser el absolutismo acompañado de una dosis de soberbia y poca flexibilidad que tanto encontramos en el mundo de la psicología, y del coaching.

***Dreesen, Heinrich et al (2012). Encounters. With Steve de Shazer and Insoo Kim Berg


©2020 by Azul Cálido. Proudly created with Wix.com